Orígenes de la guerra contra Cuba
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A 43 años del 17 de marzo de 1960
   Existen aspectos poco conocidos sobre los orígenes de la utilización de la guerra económica contra la Revolución cubana y su estrecha relación con otros planes subversivos del Gobierno de Estados Unidos.
  Durante los primeros meses de 1959, parte importante de la política norteamericana hacia Cuba estuvo encaminada a impedir la radicalización del triunfante proceso revolucionario. Las presiones económicas que se comenzaron a aplicar desde los primeros momentos posteriores al triunfo, se insertaban en esa dirección.
  La promulgación de la Ley de Reforma Agraria en Cuba en mayo de 1959 trazó nuevos objetivos a los gobernantes norteamericanos: perdidas las esperanzas de moderar la Revolución, a partir de entonces comenzaron a fraguar los planes para destruirla.
  En reunión del Consejo Nacional de Seguridad del 17 de marzo de 1960, hace ahora exactamente 43 años, el presidente Eisenhower aprobó el denominado Programa de acción encubierta contra el régimen de Castro, que inspirado en el derrocamiento del presidente Arbenz por la CIA en Guatemala en 1953 dio forma a la primera gran operación subversiva encaminada a hacer desaparecer la Revolución.
  Ese programa contenía cuatro líneas principales: creación en el seno de la emigración de una "oposición cubana responsable", a nombre de la cual actuaría tras bambalinas el Gobierno norteamericano; el inicio de la propaganda radial subversiva contra Cuba a través de la denominada Radio Swan; la creación de una oposición contrarrevolucio-naria en el interior del país; y finalmente la formación de una fuerza paramilitar en el exterior en condiciones de realizar acciones encubiertas en la Isla.
  Esas cuatro líneas de acción, con variantes impuestas por las eficaces medidas cubanas contra los focos de alzados en las montañas durante el segundo semestre de 1960, fracasaron estruendosa-mente en las arenas de Playa Girón en abril de 1961. Mucho se ha escrito y discutido públicamente al respecto desde entonces.
  Lo que en gran medida no es de público conocimiento es que el 17 de marzo de 1960 también se aprobó el Programa de presiones económicas contra el régimen de Castro, que inició la sistematización de la guerra económica contra la Revolución, acerca de cuyo contenido solo conocemos por breves referencias en el acta de reunión del Consejo Nacional de Seguridad de Estados Unidos en la fecha mencionada.(I)
  Se discutió allí acerca de la conveniencia de cortar el suministro de petróleo a Cuba, dado su efecto devastador para la economía "en un período de un mes o seis semanas"; se valoraron por vez primera los pasos para suspender toda relación entre ambos países, dejando sin efecto los acuerdos comerciales de 1903 y 1934; las posibilidades de influir sobre los empresarios norteamericanos establecidos en el país para que se retiraran y contribuyeran al caos económico interno; la suspensión de nuevas inversiones, así como la reducción del turismo norteamericano para menguar las entradas de divisas a la Isla.
  Algunos de esos aspectos se comenzaron a instrumentar de inmediato y para finales del primer semestre de 1960 ya estaban en ejecución, entre ellos los dos más agudos: la suspensión del suministro de petróleo a Cuba y la reducción de la cuota azucarera cubana en el mercado norteamericano. Si evaluamos estas medidas en unión del Programa de acción encubierta contra el régimen de Castro, se puede percibir totalmente su finalidad, encaminada a lograr que los cubanos se vieran compelidos, por el acoso económico, a apoyar a los que ya se entrenaban en campamentos en Estados Unidos, Centroamérica y Puerto Rico, o al bandidismo que a partir de entonces intentó convertir nuestras montañas en un bastión de la contrarrevolución.
  Las transmisiones radiales anticubanas, iniciadas el 17 de mayo, perseguían crear un clima psicológico interno favorable a la restauración del oprobioso pasado, lo que se reforzaría tornando insoportables las condiciones de vida de la población.
  Un documento de aquella fecha del Departamento de Estado norteamericano dejó para la posteridad la esencia de la interacción entre las medidas económicas y las restantes acciones subversivas: "El único medio previsible para enajenar el apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las dificultades económicas (...) a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno"(II) .
  Desde aquel 17 de marzo de 1960, hace más de cuatro décadas, esa ha sido la pretensión de la guerra económica del Gobierno de Estados Unidos contra la Revolución cubana.
  Solo han logrado que el pueblo la defienda con fuerza cada vez mayor.
  (I) Deparment of State: Foreign Relations of United States, volume VI, pp. 861-863. Aparece traducido en Tomás Diez: La Guerra Encubierta, Editora Política, La Habana, 1997, documento 2, pp. 17-19.
  (II) Ibid. p. 886. Se cita en Proclama de la Asamblea Nacional del Poder Popular contra la guerra económica, del 13 de septiembre de 1999. Periódico Granma, 14 de septiembre de 1999, p. 5. .
Por Andrés Zaldívar Diéguez