Cuba ha cambiado a cuatro de los seis viceministros del Ministerio de Economía y Planificación en una reestructuración producida en medio de crecientes problemas económicos, dijeron fuentes oficiales.
Analistas locales señalaron que no recordaban un cambio tan grande de viceministros y se preguntaban si el ministro José Luis Rodríguez sería también sustituido.
"Esta es una decisión importante, quizás el comienzo de un cambio del equipo económico. No puedo imaginar que el ministro sobreviva después de que se reemplazara a tanta gente de su equipo", dijo un funcionario, que pidió no ser identificado.
El poderoso ministerio, conocido dentro del gobierno como el centro de mando económico del presidente Fidel Castro, coordina planes y presupuestos de todos los sectores en una economía controlada en un 90 por ciento por el estado.
Entre los funcionarios despedidos estaba la primera viceministra, Marta Villanueva.
El hombre clave de Castro para la recuperación económica, Carlos Lage, se encontró la semana pasada con el personal del ministerio para informarles de esta decisión, dijo un funcionario.
Según esta fuente, Lage dijo que los despidos estaban motivados por quejas de que el ministerio había actuado de forma demasiado burocrática y severa.
"Creo que es una buena medida. Van a traer gente más joven con nuevas ideas y métodos", dijo la fuente.
El año pasado fue el más difícil para Cuba desde 1994, cuando la isla comenzó a recuperarse del colapso de su benefactor, la Unión Soviética.
La desaceleración económica mundial y las consecuencias del 11 de septiembre afectaron a la isla, que vio como caían las inversiones extranjeras y el turismo, su principal fuente de divisas.
Además Cuba sufrió varios huracanes. Y la subida del precio del petróleo redujo su liquidez.
Como consecuencia, La Habana redujo las importaciones, cerró la mitad de las centrales azucareras y trató de reestructurar casi toda su deuda a corto y medio plazo.
El gobierno informó que el Producto Interior Bruto (PIB) creció 1,1 por ciento en el 2002. Pero al mismo tiempo dijo que el comercio cayó un 13,9 por ciento y el turismo un 5 por ciento, y se redujo la producción agrícola no azucarera en un 7,2 por ciento.
También informó que se había reducido la producción de la industria manufacturera, pero no dio cifras.
En lo que va de año ha crecido el turismo y han subido los precios de los principales productos de exportación, el azúcar y el níquel, pero los crecientes precios del petróleo han obligado a gastar esos ingresos extra, dijeron analistas locales.
Como el resto del Caribe, Cuba depende del turismo para importar petróleo y otros productos. Para la isla sería desastrosa una guerra en Iraq, que reduciría aún más el turismo y elevaría el precio del crudo a récords históricos. .