Contra el narcotráfico en Cuba
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Intensas redadas policíacas en La Habana
  Las autoridades cubanas lanzaron en las últimas semanas una implacable campaña de combate contra el tráfico y consumo de drogas, un delito cuya existencia era impensable hace apenas unos años en la isla de gobierno comunista, donde ahora se admite la presencia de un "incipiente mercado interno". 
  Los allanamientos de viviendas y locales de esparcimiento, así como la intensificación de los patrullajes policiales, en el marco de un denominado Operativo Coraza, se incrementaron desde que el 10 de enero pasado el gobierno reconoció públicamente que el narcotráfico había puesto el pie  en Cuba. 
  En un editorial publicado en la portada del diario oficial Granma se advirtió a la población que "últimamente el uso indebido de drogas muestra índices crecientes, aunque muy discretos en comparación con otras naciones" y anunció el comienzo de una dura represión contra los infractores. 
  "Ante ese adverso fenómeno, la posición de la Revolución es categórica: no admitirá nada que atente contra la seguridad, la salud, la ética, la dignidad y los valores que hemos creado frente a todos los peligros. No habrá impunidad para nadie", sentenció el comunicado. 
  El gobierno del presidente Fidel Castro explicó que la aparición del "incipiente mercado de expendio y consumo de drogas" fue una consecuencia de la apertura del país "al comercio, al turismo y al intercambio de visitantes extranjeros".
  Todo ello fue producto de que a partir de 1995 se considerara el salvavidas económico para el proceso revolucionario cubano, afectado en sus finanzas por la debacle del bloque soviético en el año 1991. 
  Las organizaciones sociales y de masas, todas ellas afines al oficialismo, conminaron a sus afiliados a sumarse a la lucha contra el narcotráfico y exhortaron a "militantes y vecinos" a denunciar cualquier irregularidad que observen en sus centros laborales o en sus barrios. 
  Los allanamientos se suceden día a día, tanto en zonas residenciales como en los barrios más populares de La Habana. 
  Los operativos, mas que la efectividad represiva, han contribuido a generar en la población un estado de alerta psicológico y que el tema de la drogadicción se instale en las conversaciones cotidianas de los vecinos, alarmados por la magnitud de los procedimientos policiales, poco frecuentes a esa escala en la isla. 
  Los diarios, que operan bajo control estatal, se sumaron a la campaña con artículos de prevención y alerta sobre el consumo de drogas, abordando un tema que poco más de un mes atrás era considerado "tabú" en los medios oficiales. 
  Asimismo, este martes informaron en sus portadas sobre la condena a cadena perpetua de un traficante de origen colombiano y las sanciones a otro colombiano y un originario de Bahamas a más de 20 años de prisión por sus nexos con el comercio de drogas, acentuando la presión sobre la opinión pública. 
  Las sanciones penales contra el narcotráfico en la isla son de las más severas a nivel internacional, con penas que van de los cuatro años de cárcel hasta la condena a muerte, pero fueron reforzadas a fines de enero pasado con medidas de carácter civil que permiten la confiscación de bienes y viviendas a los encausados. 
  Estas medidas que no sorprenderían si fueran adoptadas en cualquier país del hemisferio, no dejan de tener su connotación política en Cuba, considerada como el último bastión del comunismo en América Latina. 
  Los dirigentes de la disidencia interna, que opera en forma ilegal pero tolerada, alertaron que esas disposiciones contra el narcotráfico podrían ser empleadas como excusas para reprimir sus movimientos en busca de  una apertura democrática y permanecen en estado de alerta, según anunciaron  en comunicados. 
  Por parte del gobierno tampoco dejó de lado esta coyuntura para pasarle una nueva factura a Estados Unidos, su eterno rival ideológico, a quien recriminó por rechazar a fines del 2001 una oferta para suscribir un acuerdo conjunto para combatir a los narcotraficantes. 
  El ministro de Justicia, Roberto Díaz Sotolongo, reiteró a Washington la propuesta a mediados de enero pasado, durante la Segunda Conferencia Regional de Fiscalización de Drogas en el Caribe, planteando en esa oportunidad que "la firma de un  acuerdo amplio contra el tráfico de drogas con Washington es posible y necesaria". 
  Por la zona del Caribe transita el 40 por ciento de la droga que ingresa a Estados Unidos y el 65 por ciento de la cocaína que se dirige a Europa, según reportes de Interpol, lo que hace a Cuba un país vulnerable a la "creciente potencialidad delictiva", añadió Díaz Sotolongo. .
Por Carlos Díaz