El jefe de la Dirección Nacional Antidrogas, general de brigada Jesús Becerra, declaró que aún cuando en la Isla no se producen drogas sicotrópicas ni constituye un mercado para esos productos, su ubicación geográfica la obliga a redoblar los esfuerzos para combatir el flagelo
«Cuba constituye un bastión inexpugnable en la lucha hemisférica contra el narcotráfico», afirmó el general de brigada Jesús Becerra, jefe de la Dirección Nacional Antidrogas.
En una intervención especial sobre el tema, Becerra explicó a los participantes en el VI Encuentro Internacional de Ciencias Penales, que aun cuando en la Isla no se producen drogas sicotrópicas ni constituye un mercado para esos productos, su ubicación geográfica la obliga a redoblar los esfuerzos para combatir el flagelo.
Afirmó que el contrabando de estupefacientes constituye hoy una seria amenaza a nivel mundial por ser el delito más rentable y el más difícil de combatir, y por el impacto social e individual de sus consecuencias.
Explicó que en Sudamérica se producen más de 882 toneladas de cocaína anualmente, 300 de las cuales son consumidas en Estados Unidos, y el 40 por ciento ingresa a ese país a través del Caribe, a pesar de los esfuerzos de los gobiernos de la región.
El Estado cubano, dijo, concede al combate contra el narcotráfico la más alta prioridad y para esto cuenta con el respaldo del pueblo, que desde hace décadas erradicó ese fenómeno y hoy contribuye de manera efectiva a que no se instaure en nuestro país.
Recordó que la creación de la Comisión Nacional de Drogas en 1989, permitió coordinar las acciones de todos los ministerios e instituciones de la Isla para prevenir el uso interno de estupefacientes, y garantizar el cumplimiento de sus compromisos internacionales.
Becerra agregó que se reformula el programa Nacional de Prevención y Control de Drogas para impulsar el trabajo educativo de las familias cubanas y de las organizaciones juveniles, y lograr así una mayor y más efectiva participación social en estas tareas.
Entre los años 1981 y el 2002 se han ocupado en Cuba 77 401 kilogramos de drogas que se dirigían hacia el mercado de Estados Unidos.
Las operaciones antidrogas realizadas por la Mayor de las Antillas y las duras condenas impuestas a los narco-traficantes capturados, han tenido un efecto disuasivo que se expresa en la disminución de las operaciones marítimas y aéreas a través de nuestros límites territoriales.
Cuba mantiene además un constante intercambio informativo con el Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos y una fluida relación con las agencias especializadas de ese país, a pesar del bloqueo impuesto por Washington a la Isla, y su política agresiva contra la Revolución, concluyó. .