Durante la lucha contra la dictadura del general Fulgencio Batista y Zaldivar sus opositores, con independencia de la organización en la que militaran, emplearon métodos comunes, y tradicionales, de terrorismo urbano doméstico. Actividades terroristas que posterior al derrocamiento de ese gobierno continuarían las fuerzas desplazadas del poder conjuntamente con factores disidentes de la propia revolución triunfante, con la característica de la ampliación de las actividades terroristas fuera del contexto domestico, es decir extraterritorialmente, muchas de ellas financiadas y apoyadas logísticamente por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), como parte del compromiso de la administración norteamericana con factores internos en lucha en contra del recién iniciado proceso cubano encabezado por el Dr. Fidel Castro Ruz. Así surgieron Organizaciones que operaron tanto dentro como fuera de Cuba.
A continuación citaremos algunas de las principales:
Internas:La Rosa Blanca, (la primera de ellas); la Agrupación Católica Universitaria; el Movimiento de Recuperación Revolucionaria; el Movimiento Demócrata Cristiano; Directorio Revolucionario Estudiantil; Frente Revolucionario Democrático Estudiantil; Movimiento Revolucionario del Pueblo; el Movimiento 30 de Noviembre; el II Frente del Escambray; Frente Unido Occidental; Frente Unidad; Movimiento de Recuperación Constitucional; Frente Anticomunista de Liberación; Resistencia Cívica Anticomunista; Ejercito de Liberación Nacional; Resistencia Cívica Anticomunista; Frente Unido Occidental; Resistencia Cívica Anticomunista.
Externas: Legión Anticomunistas del Caribe la Unidad Revolucionaria; Frente Revolucionario Democrático; Grupo de Misiones Especiales; Alpha 66; Junta Revolucionaria Cubana; Comandos Mambises; Comandos L; Junta de Gobierno de Cuba en el Exilio; Coordinadora de Organizaciones Unidas (CORU); Representación Cubana en el Exilio; Movimiento Nacionalista Cubano; Poder Cubano; Acción Cubana; Frente de Liberación Nacional Cubano; Hermanos al Rescate; Omega 7; Abdala; Partido Protagonista del Pueblo; Unidad Cubana; Plataforma Democrática Cubana; Movimiento Democracia; etc., etc., etc. Actualmente existen 173 organizaciones anti-castristas asentadas en el Registro de Corporaciones del Estado de la Florida. Mención aparte merece la Fundación Nacional Cubano Americana.
La República de Cuba y su gobierno, a pesar de ser adversario político de Estados Unidos, constituyen sin duda alguna, para los propios norteamericanos, un factor estabilizador y garante de su seguridad fronteriza, marítima, evitando un flujo irregular de inmigrantes de origen cubano y de otras nacionalidades; dado la historia de su proceso revolucionario y pasado compromiso con loa movimientos insurreccionales en la región cuenta con autoridad para contribuir a los procesos de paz y estabilizacion en el área; y su posición geográfica y el profesionalismo de sus fuerzas navales y aéreas pueden convertirse en un infranqueable muro contención de narcotráfico hacia los EE.UU.; con independencia de que su influencia y reconocimiento entre los llamados países en vías de desarrollo, constituyen aspectos a tener en cuenta por su gran utilidad en medios de los conflictos asimétricos existentes regionalmente y los que con toda seguridad se avecinan internacionalmente.
El gobierno cubano ha manifestando en incontables ocasiones su voluntad política de sentarse a conversar sus diferendos no ideológicos con los Estados Unidos, en la búsqueda de encontrar una solución común. Pero la voluntad política de la Casa Blanca, de cualquiera de sus administraciones democratas o republicanas, siempre se han visto comprometida por un reducido segmento de cubano americanos que además de controlar la media, les financias parte de sus campañas, les colectan votos para sus aspiraciones políticas, y en no pocas ocasiones contribuyen a sus triunfos electorales mediante métodos no transparentes, los que no desean realmente un cambio en el "status quo" que conlleve a una normalización de las relaciones entre ambas naciones.
En la presente obra no entraremos en análisis y disquisiciones filosóficas e ideológicas fuera de tiempo y contexto, ni en razones o sin razones posibles acerca de la ligetimidad del proceso cubano; así como tampoco sobre sus normas de conducta sociológicas, o el tratar de auscultar sobre causas objetivas y subjetivas que definieron la reinserción de la Republica de Cuba dentro de la estratégica geopolítica del ex campo socialista, las que han sido suficientemente estudiadas por sociólogos y politólogos.
El presente trabajo toma como un hecho histórico, ya consumado, el que durante la Guerra Fría la República de Cuba se alineó a la ex Unión de Republicas Socialistas Soviéticas (URSS) como un aliado estratégico, recibiendo de esta liga de naciones apoyo político, militar y económico -hechos ocurridos cuando ya era un enemigo potencial de Estados Unidos, y éste se encontraba organizando su invasión militar (Bahía de Cochinos)- colocándola en el bando de los adversarios políticos de Washington.
Existen evidencias documentales documentos desclasificados de la CIA, la NSA y el NSC- que muestran como desde el mismo ascenso al poder de Fidel Castro Ruz, un carismático líder precursor de un movimiento insurreccional revolucionario nacional-martiano y aún sin éste definir el carácter ideológico da la misma (su carácter socialista como nación fue promulgado por Castro el 15 de abril de 1961) su país fue sometido a un incesante hostigamiento negándosele el sostener conversaciones con altos dignatarios de Estados Unidos, durante su primera visita oficial a esta nación; el acceso a los diferentes mercados internacionales occidentales de prestamos; la compra de armas en Bélgica, Egipto e Israel; la aplicación de severas sanciones económicas como la suspensión de su cuota azucarera y la negación de continuar suministrándole petróleo para el funcionamiento de su infraestructura de producción y servicios; cerco y aislamiento político ante los principales organismos regionales e internacionales; unidos al planeamiento, financiamiento y apoyo logístico a grupos que optaban por el terrorismo como única solución y a grupos paramilitares que buscaban derrotarlo por cualquier medio.
Pero en política, como en la vida, no todo es en blanco y negro sino que presenta matices y las circunstancias obedecen a tiempos reales, las causales de los actos terroristas del 11 de septiembre, conducen incuestionablemente a una revisión de la política domestica norteamericana y a su revalidación en tiempo real en política exterior desde perspectivas objetivas muy diferentes, de verdaderamente ser la plataforma y deseos de la actual administración, las que finalmente conducirán hacia dos vectores de acción: mejoramiento en la calidad de vida de la clase media y baja norteamericana; y normalización de todo tipo de relación con el resto del mundo, sumando a la República de Cuba en una coalición internacional antiterrorista y antinarcóticos.
Si bien para los cubanos residentes dentro de la isla como para gran parte de los que residen en el exterior son conocidos los acontecimientos históricos relacionados con su país de origen, no sucede así para el resto de los lectores de cualquier nacionalidad, por lo cual y para una mejor comprensión del tema de Cuba y su problemática es necesario desarrollar en apretada síntesis y de forma objetiva gran parte de las acciones que en su contra fueron practicadas durante diferentes épocas así como conocer a sus autores.
En forma de micro resumen histórico, mostremos esos apuntes necesarios, todos obtenidos de documentos desclasificados, artículos de prensa, paginas oficiales en Internet y libros de autores reconocidos, donde se trata sobre parte de esas actividades desestabilizadoras y terroristas. Con toda intención nuestro propósito fue abandonar cualquier elemento subjetivo para que sean ustedes sobre esas bases de datos los que elaboren sus propias conclusiones:
LOS HECHOS
Durante los inicios de 1959 el Departamento de Estado y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) trabajaron de conjunto en un proyecto común, con un DOP (dirección, propósitos y objetivos) muy bien definidos. Originalmente similar al patrón aplicado para derrotar a Jacobo Arbens en Guatemala en 1954, con el propósito de "acelerar el desarrollo de una oposición interna dentro de Cuba que conjuntamente con una invasión militar desde el exterior favoreciera un cambio de gobierno por uno favorable a los intereses de Estados Unidos"
Pero no seria hasta principios de 1960 en que el Director de la CIA, Allen Dulles, recibiría un reclamo del presidente Dwight D. Eisenhower para que organizara dentro de la Agencia Central de Inteligencia un aparato de dirección encargado de llevar a cabo la guerra secreta contra Cuba, creándose el 18 de enero de 1960 la Sección 4 de la División del Hemisferio Occidental de la CIA (WH/4), el cual elabora un proyecto de acciones encubiertas, incluyendo la "Operación Pluto" (creación de una Brigada de Asalto para la invasión a Cuba), que fue presentado el día 16 de marzo de ese mismo mes ante el Grupo Especial 5412 del Consejo de Seguridad Nacional que fuera firmado de inmediato por el presidente.
En aquel entonces George Hebert Walker Bush, quien más tarde se convertiría en el 41 presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, en aquel entonces un joven empresario petrolero tejano, fue a quien primero el Vice Presidente Richard Nixon, recomendó para que fungiría como "oficial de caso" para Cuba, junto con el también empresario petrolero Jack Crichton, quienes encabezaron un importante grupo de hombres de negocios para la recaudación de los fondos necesarios para el financiamiento de la operación.
Un año más tarde George Hebert Walker Bush se encargaría de garantizar la seguridad del proceso de reclutamiento de los cubanos que formarían las distintas fuerzas de tareas que lucharían para desestabilizar el incipiente proceso comunista cubano, viajando semanalmente desde Houston a Miami, funciones en las que conocería a un exiliado cubano nombrado Félix Ismael Rodríguez conocido por (c/p) entre otros seudónimos por "El gato", cuya capacidad de acción, valor personal y absoluta lealtad a la Agencia (CIA) serian sus principales características.
Las funciones de Félix Ismael eran "marcar" (proponer) a un candidato, quien posteriormente era investigado y de resultar "limpio" era aprobado para su reclutamiento por el tejano.
Entre los primeros candidatos propuestos y aprobados se distinguió Jorge Lincoln Mas Canosa, quien a partir de ese momento nunca dejaría de estarle agradecido a Félix Ismael por el resto de su vida, máxime cuando quien lo aprobó y posteriormente se lo notifico sería el mismo George Hebert Walker Bush, quien años más tarde, en control de las esferas de poder como Director de la CIA, Vice Presidente y Presidente de Estados Unidos, contribuiría a convertirlo, en muy corto tiempo, en el hispano más ricos en la historia de Estados Unidos.
No entraremos en este capitulo del análisis de la "Operación Cuba" c/p el criptónimo de "Operación Mangosta" creada por la administración de John F, Kennedy en 1962 y entre cuyos perfiles, coincidentemente, los analistas de la CIA recomendaron "la creación de imagen" de un fuerte movimiento disidente dentro de la isla. Tampoco analizaremos la estrategia seguida por la propia administración Kennedy a través de su Programa de "Múltiple Vía" de 1963-.
Desplazaremos el análisis histórico tres décadas después cuando en Moscú se estaban produciendo trascendentales hechos históricos en pleno centro del poder comunista y lo que había comenzado como procesos calibrados de "democratización a lo comunista" conocidos como "perestroika" o reestructuración, y "glasnost" o apertura, estaban produciendo la erosión y más tarde desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, encabezada por Mijail Sergeyevich Gorbachov.
Acontecimientos que provocaron una inmediata reacción dentro de los sectores anti-castristas cubano americanos radicados principalmente en el Condado Miami-Dade, estado de la Florida, Estados Unidos de Norteamérica, algunos de los cuales creyeron que realmente los cambios que se estaban produciendo en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas iban a conducir a similar situación desestabilizadora dentro del gobierno de su país de origen, Cuba, por avenidas similares.
Sin embargo los elementos más activos de la diáspora en la lucha contra Castro concluyeron que había llegado el momento de hacerse con el control político-económico en la isla ya que continuaban siendo apoyados por George Hebert Walker Bush quien se encontraba en los últimos años de su administración, quien además durante décadas había demostrado dos cosas: ser un enemigo jurado de Castro, y un estrecho amigo y aliado de un selecto grupo de cubano americanos que esta vez dirigían la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA) a muchos de los cuales había contribuido a convertirlos en exitosos hombres de negocios.
Así, la FNCA organización que fuera diseñada y conformada en aquel entonces con una estructura siguiendo diferentes ejes de dirección afines a objetivos concretos: control político de la diáspora; conquista del poder político económico condal y estatal; apoyo a candidatos políticos y presidenciales dentro de los Estados Unidos de Norteamérica; aspiraciones de control político económico y social de su país de origen con el apoyo norteamericano; todo ello mediante la creación de: 1) Un cuerpo político público encargado de desarrollar el cabildeo, la política y las relaciones publicas con fines de "grupo de presión", quien paralelamente trataría de establecer contactos directos con el Dr. Fidel Castro; 2) Un cuerpo para canalizar contribuciones de campaña a políticos con fines de "comprar influencia"; Dos cuerpos encubiertos: Uno de pantalla, y supuestamente alejado de la organización, de carácter, humanitarios "de rescate" y/o "de lucha no violenta" fundamentados en la lucha pacifica y la desobediencia civil; o ambos a la vez; Un cuerpo encargado de realizar "el trabajo encubierto o sucio", valiéndose de mecanismo violentos, éste último es a quien el gobierno de la República de Cuba señaló como el responsable directo del aseguramiento técnico-operativo de las actividades terroristas que se produjeron en contra de su industria turística en La Habana.
Ante la escala ascendente de la crisis desatada en el campo socialista europeo y su continua desintegración en medio de un caos económico, político y el "efecto domino" que se estaban produciendo en sus ex Republicas, envueltas en guerras étnicas y nacionalistas asimétricas, la administración norteamericano entiende que dentro de Cuba prontamente se producirían un caos social y político similar a los que estaban ocurriendo en esos países, por lo que según sus think tank (tanques de pensamiento), analistas de inteligencia y de sus principales corporaciones de estudios geopolíticos estratégicos platearían acelerarlos mediante la canalización de diferentes medidas desestabilizadoras dentro de la isla.
Ello generó un clima de euforia en el segmento de la diáspora cubano americana que aspiraba a tomar el control político, principalmente dentro de los elementos más fundamentalistas de la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA), ya que era en la practica la única organización con respaldado político y económico suficiente y con un máximo líder que ya había manifestado públicamente sus aspiraciones de presidente de la republica de Cuba post Castro, por lo que ésta institución decidió reactivar todos los ejes conocidos de desestabilización, incluyendo métodos no convencionales.
Criterios que se fueron reforzados por una encuesta realizada dentro de la comunidad cubana radicada en el Sur de la Florida por el Institute for Public Research de la Florida International University en 1,991 que indicaba: que un 88% opina que el gobierno de Cuba no sobreviviría más allá de cinco años; un 91% respaldaba a los grupos disidentes internos; un 90% la internacionalización de las presiones económicas; el 88% el recrudecimiento del bloqueo; un 80% el mantenimiento de no mantener relaciones diplomáticas y comerciales; el 73% la realización de acciones armadas desde el exterior; y un 54% favorecía la intervención de fuerzas armadas norteamericanas en la isla.
Sobre la base de estos elementos de extrema derecha dentro de la Fundación Nacional Cubano-Americana deciden que ha llegado el momento de reactivar el terrorismo dentro de Cuba. .